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Gobernar según Lăo Zĭ (老子)

16 Apr

Nota: Todas las citas del Daodejing pertenecen a la edición de la bibliografía y están anotadas por número de capítulo, en lugar de página, por si se desea consultar otra versión.

“Gobernar un gran señorio es como freir un pececillo” (c.LX)

Esta es una de las frases más célebres del Daodejing en su vertiente ética y política. Aun así el significado de la misma necesita una explicación puesto que en un primer momento podríamos interpretar que gobernar un gran feudo es una cosa sencilla cuando en realidad el significado es diferente: al igual que cuando fríes un pececillo si lo toqueteas demasiado se rompe y acabas para tener un puñado de migajas indignas de llamarse pescado, un sistema de gobierno demasiado intervencionista según Lao Zi, te conducirá a resultados nefastos. Este concepto de no-intervencionismo, que también podríamos llamar dejar hacer es el que se corresponde al concepto taoísta de la no-acción, wúwéi (無為), aplicado al gobierno del pueblo.

Sin embargo, antes de adentrarme en el modelo de gobierno propuesto en el Daodejing, hay que explicar brevemente su contexto. El Daodejing, a pesar de su brevedad, sólo unos cinco mil caracteres chinos, es un libro completo y habla tanto de aspectos abstractos, como las nociones del dao (道: el curso, la vía) y el de (德: la virtud), como de temas más pragmáticos, como el gobierno de las personas y los pueblos. La autoría se atribuye a Lăo Zĭ, aunque de él no sabemos mucho. Además, en la biografía escrita por Sīmǎ Qiān (司馬遷, 145-85 a.C.), se mezla con la leyenda y en ella se confunde a Lăo Dān (老聃) y Lĭ Ěr (李耳) (http://plato.stanford.edu/entries/laozi/). Del mismo modo, tampoco hay consenso sobre si el Daodejing es obra de un autor o una compilación de varias fuentes y tampoco sobre la fecha en la que fue escrito. Aun así, para este comentario voy a usar la figura de Lao Zi, aunque fuera una leyenda, como representante de todas las fuentes del Daodejing, y por lo tanto, del pensamiento que lo engendró.

En cuanto a la fecha de circulación, las tres teorías más importantes según la Enciclopedia Stanford de filosofía son principios del Siglo V a.C., siglo IV a.C. o mediados del siglo III a.C. Según las tres Lăo Zĭ habría vivido en una época convulsa, ya fuera el final del periodo de Primaveras y otoños (declive de los Zhou Occidentales) o durante el periodo de los Reinos Combatientes, con bastante corrupción y sufrimiento del pueblo. Esto se refleja en la manera de gobernar que describe al Daodejing, basada en dos ideas principales.

La primera de estas ideas es la no-intervención, el dejar hacer, idea que aparece a menudo en el Daodejing como por ejemplo al capítulo LXIV: “Quien manipula arruina” y que es exactamente la misma que explica la metáfora del pececillo con la que empezaba este comentario. Esta idea además, se desarrolla y tiene otras manifestaciones más específicas. Por ejemplo una manifestación del no-intervencionismo es el rechazo a las leyes: “Cuando el pueblo no teme a la majestad, mayor majestad adviene” (c.LXXII) o “cuantas más leyes y decretos se promulgan, más ladrones y bandidos hay” (c.LVII) y como paradigma de estas ideas encontramos la marcada postura anti pena de muerte que recogen los capítulos LXXIV y LXXV.

El no-intervencionismo incluye además evitar todo eso que pueda perjudicar al pueblo, como por ejemplo los impuestos abusivos o molestarlo, como es el caso de la corrupción y la ostentación de riqueza cuando el pueblo está en la pobreza. De todo esto son buenos ejemplos los capítulos LIII: “ Estando la corte corrupta [...] y los graneros vacios, llevar suntuosos vestidos, [...] ahitarse de licores y manjares, tener sobrados bienes y riquezas, es lo que se dice riqueza robada, ¡que no es el curso! ” y LXXV: “El hambre del pueblo viene de los muchos impuestos que comen los grandes” que además son críticas directas a la situación de la época. Finalmente, para concluir esta parte, merece la pena citar el capítulo XVII “Del rey más eminente, los súbditos sólo conocen la existencia” lo que quiere decir que el auténtico rey solo deja ver su eficiencia, y pasa desapercibido.

La segunda idea principal es no promover los deseos del pueblo y no generar envidias: “Si no prefieres los hombres de talento, el pueblo no rivalizará / Si no aprecias los bienes inasequibles, el pueblo no robará / Si no exhibes nada deseable, la mente del pueblo no se turbará” (c.III). Según Lăo Zĭ, la diferencia en sí misma no es mala, el problema está cuando se valora esta diferencia otorgando valor a un aspecto de la misma, despreciando el otro. De este modo no hay nada malo en la existencia de hombres de talento y de hombres que no lo tengan hasta que el gobierno decide promover a los primeros, hecho que empuja a los otros a rivalizar y usar la astucia u otros medios para lograr lo que se les niega. La idea de evitar que el pueblo desarrolle deseos como medida para evitar su mal comportamiento, generado por sentimientos negativos como la envidia o la avaricia, se combina con el hecho de que el gobernante a la vez, tiene que conseguir que el pueblo cubra sus necesidades, como queda patente en “el santo favorece el vientre y no el ojo” (c.XII) i “en su gobierno, el santo vacía las mentes, llena los vientres” (c.III).

Hasta ahora hemos visto como el Daodejing aconseja sobre política interior. Pero Lăo Zĭ, también tiene ideas de política exterior, que se pueden resumir sencillamente en un no rotundo a la guerra y un sí a la solución pacífica de unos conflictos que, por medio de la inacción, ni tan sólo tienen que tener lugar. Son numerosos el ejemplos antibelicistas como por ejemplo en los capítulos XXX “tras grandes batallas sobrevienen años de hambruna”, XXXI “Las mejores armas son instrumentos nefastos que los seres detestan” o XLII “el violento no tendrá buena muerte”. Además según Lăo Zĭ, cuando un reino sigue el curso y permanece humilde son los otros reinos cercanos los quienes se quieren añadir.

Pero, ¿cómo se consigue todo esto? La respuesta que da Lăo Zĭ, es que para conseguir que el pueblo viva en paz y armonía, en primer lugar hace falta que el gobernante siga el dao y abandone sus propios deseos. De este modo, el pueblo que ve al rey respetar el camino, y liberarse del deseo, al mismo tiempo lo respetará a él y le confiará el gobierno del reino  (http://plato.stanford.edu/entries/laozi/). Aun así, además de dar ejemplo los buenos reyes tienen que seguir otras pautas de comportamiento que apunta el Daodejing y que contemplan la humildad (c.XIII, c.LXVIII), no hablar en exceso y cumplir la palabra (c.XXIII) y no pedir nada a cambio (c.LXXIX).

Conclusiones

Personalmente creo que las ideas del Daodejing en cuanto al gobierno del pueblo mediante la inacción, son difícilmente aplicables en el mundo real. Cómo dice Shen cuánto descrive el estado ideal de Lăo Zĭ, “Un estado ideal es un estado sin dominio político y un lugar donde la gente y las cosas de manera espontánea muestran su virtud” (p.359) y es aquí donde está el punto débil.

Según esto, la virtud sería algo inherente a las personas y que sólo la acción forzada puede hacer que no actúe. En uno de los ejemplos de esta idea, Lăo Zĭ dice “es como un recien nacido: las sabandijas ponzoñosas no lo hieren” (c.LV) y que en su fragilidad es donde recae su protección pues, cómo dice, Jullien “ Situándose deliberadamente por debajo [...] se le arrebata la posibilidad del enfrentamiento y de la rivalidad, y de este modo se neutraliza su resistencia; desbaratando el antagonismo, queda desarmado ” (p.202). Pero, desgraciadamente, creo francamente que esto no es cierto y a lo largo de la historia hay numerosos ejemplos que demuestran que los fuertes no se paran ante los débiles y que incluso muchos se aprovechan.

Amadeu Branera
Original en catalán, 8 de noviembre de 2009

Revisado y traducido al castellano, 16 de abril de 2012

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Bibliografía

  • Chan, Alan. “Lao Zi” a Stanford Encyclopedia of Philosphy. http://plato.stanford.edu/entries/laozi/
  • Jullien, F. 1996. Traité de l’efficacité. París, Grasset.
  • Lao Zi Suárez, Anne-Hélène (Traducción i notas). 1998. Libro del curso y de la virtud. Madrid, Ediciones Siruela.
  • Prevosti i Monclús, Antoni. 2003. “Taoisme. Filosofia i religió del dao” a Pensament i religió a l’Àsia oriental, Barcelona, FUOC, Mòdul 3, pp.1-50
  • Shen, Vincent, “Lao Zi” (Sample Entry), a Encyclopedia of Chinese Philosophy, New York: Routledge http://www.routledge-ny.com/
  • Wong, David, “Chinese Ethics” a Stanford Encyclopedia of Philosphy. http://plato.stanford.edu/entries/ethics-chinese/
 

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